Otro vehículo desastroso jamás producido que fue el resultado de iniciativas de reducción de costos es el Renault Dauphine (1956). El coche iba bastante lento, que era el problema principal. Era pobre para un automóvil de cualquier época que tardara más de 30 segundos en acelerar a 60 mph desde una parada completa. El Renault Dauphine tenía un problema con su calidad de fabricación además de una mala aceleración. Para muchos concesionarios fue difícil venderlo debido a las frágiles piezas metálicas del vehículo, los interiores feos y el aspecto peculiar. Además, resultaron ser poco confiables porque se oxidaban, comenzaban a desmoronarse y se desgastaban después de unos pocos años.

By yht

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