
Tanto para bien como para mal, los vehículos Aston Martin Lagonda de la década de 1970 estaban muy adelantados a su tiempo. ¿Lo que es bueno? Bueno, los autos tenían tecnología innovadora como medidores CTR y procesadores electrónicos que luego se convertirían en estándares en la industria. ¿Lo negativo? Bueno, estos aparatos electrónicos no siempre fueron confiables. En realidad, no eran muy confiables. En otras palabras, el Lagonda fue un pionero como muchos otros, abriendo una ruta para que los autos del futuro pudieran circular.
