
Uno de los automóviles más perjudiciales desde el punto de vista legal jamás producido fue el Chevy Corvair. En su libro de 1965 Unsafe at Any Speed, el defensor de los consumidores Ralph Nader detalló las numerosas demandas que enfrentó el pequeño automóvil durante sus primeros cinco años de fabricación. El delincuente tiene un motor montado en la parte trasera y problemas de suspensión. Aunque General Motors impugnaría el libro de Nadar, argumentando que su modelo era más seguro que los de las empresas rivales, el daño a su marca ya la historia del automóvil ya estaba hecho.
