
Thylane tuvo la oportunidad de aparecer en la portada de Vogue Francia cuando tenía solo 10 años. Llevaba un vestido dorado con un profundo escote en V y mucho maquillaje. Cuando se publicó ese número, la Vogue francesa enfrentó una gran reacción violenta. Muchas personas los acusaron de sexualizar a un niño pequeño y dijeron que ese tipo de disparos era inapropiado. Los padres de Thylane también recibieron muchas críticas por promocionar la sesión de fotos y permitir que su pequeña hija participara en ella. La madre de Thylane respondió que no había notado nada malo en la imagen y que el único elemento alarmante era el collar que Thylane llevaba puesto, que se estimó en unos tres millones de euros.